{"id":1087,"date":"2024-06-07T20:03:11","date_gmt":"2024-06-08T01:03:11","guid":{"rendered":"https:\/\/katheineesquia.com\/?p=1087"},"modified":"2024-06-07T20:04:58","modified_gmt":"2024-06-08T01:04:58","slug":"recuerdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/katheineesquia.com\/?p=1087","title":{"rendered":"Recuerdos"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los verdaderos recuerdos no est\u00e1n en una foto, sino en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Etimol\u00f3gicamente recuerdo se forma de la uni\u00f3n de \u201cre\u201d que significa de nuevo, y \u201ccordis\u201d que se traduce como coraz\u00f3n; es decir, que recuerdo significa \u00abtraer nuevamente al coraz\u00f3n\u00bb. Este concepto me parece sumamente hermoso. Si bien, la formaci\u00f3n de los recuerdos es un tema que ha suscitado el inter\u00e9s de muchos especialistas e investigadores quienes han planteado diversas teor\u00edas sobre el origen de estos, siempre me ha preguntado por qu\u00e9 existen recuerdos que simplemente aparecen y te embargan, te llenan de emoci\u00f3n y te hacen sentir, \u00bfpor qu\u00e9 algunos recuerdos se alojan realmente en el coraz\u00f3n? <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"630\" src=\"https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro-1024x630.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1089\" srcset=\"https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro-1024x630.jpg 1024w, https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro-300x185.jpg 300w, https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro-768x473.jpg 768w, https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro-1040x640.jpg 1040w, https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro-640x394.jpg 640w, https:\/\/katheineesquia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/corazoncerebro.jpg 1194w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, como casi todos los feriados, me hubiera dedicado a hacer nada y ten\u00eda pensado hacerlo, perooooo&#8230; fui al gimnasio, luego a almorzar con mi mami, pas\u00e9 por la odont\u00f3loga, pod\u00f3loga y reci\u00e9n regreso a casa, muy cansada, pero pensando en todo lo que convers\u00e9 con mi mami y reflexionando sobre \u00bfqu\u00e9 recuerdos se van a mantener conmigo hasta el d\u00eda que me mi muerte? Varios son lindos, otros no tanto y tambi\u00e9n hay de aquellos  que desear\u00eda desterrar de mi mente, pero no puedo. A continuaci\u00f3n, compartir\u00e9 cuatro de mis recuerdos m\u00e1s memorables:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Mi recuerdo m\u00e1s a\u00f1ejo<\/strong>: Solo veo claramente una tina con agua y una mancha encima flotando. Mi mam\u00e1 dice que entre el 80 y 85, lleg\u00f3 el agua al barrio donde crec\u00ed. Antes de ello, compraban agua y la juntaban en tinas y cilindros. Un d\u00eda, cuando yo era muy peque\u00f1a (nac\u00ed en 1980), cog\u00ed una botella de aceite y no sabe por qu\u00e9, se me ocurri\u00f3 echarlo en la tina de agua que hab\u00edan juntado. Esa es la mancha que veo, el aceite flotando sereno sobre el agua destinada para consumo. Agua que termin\u00e9 echando a perder. Si bien no es un recuerdo emotivo, es el m\u00e1s viejo que tengo, as\u00ed que&#8230; Punto por eso.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El retorno de la Reina (mi mami)<\/strong>: Cuando ten\u00eda 4 a\u00f1os, naci\u00f3 mi hermana Julisa. Recuerdo que mi pap\u00e1 fue a recogerme al jardincito donde estudiaba y casi llegando a casa, me dijo que hab\u00eda una sorpresa. Corr\u00ed a toda velocidad, la puerta de mi casa estaba junta y cuando la abr\u00ed, mi mami estaba ah\u00ed. Ten\u00eda un vestido negro de mangas cortas y con bordados naranjas. Estaba haciendo un aderezo en una sart\u00e9n negra (escribo esto y puedo sentir el olor). La abrac\u00e9 muy fuerte y de inmediato, pregunt\u00e9 por mi hermanita. Corr\u00ed al cuarto y ah\u00ed estaba, durmiendo tranquila. Era hermosa, la vi y ya la quer\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El casi homicidio culposo:<\/strong> Cuando ten\u00eda 9 a\u00f1os, naci\u00f3 mi hermana Stephanny. Ella tendr\u00eda poco menos de un a\u00f1o, cuando fuimos a la playa Cantolao en el Callao. Ella no sab\u00eda caminar a\u00fan, as\u00ed que ten\u00edamos que cargarla siempre. Yo era feliz haci\u00e9ndolo. Esa su hermana mayor y mi deber era protegerla. Mi mami quer\u00eda nadar y me pidi\u00f3 vigilarla, pero como siempre, sinti\u00e9ndome autosuficiente la cargu\u00e9 y la llev\u00e9 a la orilla. Todo era felicidad hasta que una ola violenta nos golpe\u00f3 y perd\u00ed a mi hermana de los brazos. Puedo recordar con claridad, el terror que sent\u00ed al pensar que el mar se la hab\u00eda llevado. Mir\u00e9 hacia el piso y ella estaba entre mis piernas&#8230; Debajo del agua. Debo se\u00f1alar que durante varios veranos, Stephanny tuvo terror al mar. Dice que recuerda haber estado debajo del agua. No le creo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>El chifa de jir\u00f3n Cusco<\/strong>: No recuerdo exactamente la edad que ten\u00eda, pero era muy peque\u00f1a, cuando mi pap\u00e1 me llev\u00f3 por primera vez al mejor chifa del Callao (de los 80&#8217;s). Creo que se llamaba Am\u00e9rica, no estoy segura, pero, lo que s\u00ed recuerdo es que estaba del lado izquierdo del jir\u00f3n Cusco y a media cuadra de Saenz Pe\u00f1a. El tallar\u00edn saltado era espectacular. Puedo recordar su olor y su sabor como si lo tuviera frente a m\u00ed en este momento y recuerdo que era feliz. <\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 este \u00faltimo recuerdo le d\u00e9 la impresi\u00f3n errada de m\u00ed. No crea usted que es un recuerdo de glotona, sino que ese chifa era sin\u00f3nimo de compartir con mi pap\u00e1. Un hombre que siempre fue fr\u00edo y esquivo, que no te tomaba de la mano y caminaba siempre delante de ti, pero que a pesar de ello, ten\u00eda peque\u00f1os momentos en que parec\u00edamos un padre e hija de verdad. Recuerdos felices de mi infancia los cuales tienen que ver con \u00e9l preparando tallarines con huevo o haciendo alg\u00fan tipo de Tacu Tacu con las sobras de los frejoles, comprando pollo o tallarines en el chifa de jir\u00f3n Cusco. Esos recuerdos que pueden parecer vanos, son valios\u00edsimos para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos \u00faltimos meses he estado perdiendo la memoria de elementos de mi cotidianeidad. Me olvido el nombre de mis estudiantes y recuerdo sus apellidos (los cuales nunca intent\u00e9 memorizar), me olvido de algunas palabras (pero no de sus significados), olvido siempre d\u00f3nde dejo las cosas o para qu\u00e9 me he trasladado a alg\u00fan punto de casa. Por eso, he decidido empezar a fomentar m\u00e1s recuerdos felices; de esos que cuando los evoque, quiz\u00e1 como un espejismo, quiz\u00e1 como una sombra, me hagan sentir un olor, sabor, sensaci\u00f3n, escalofr\u00edo&#8230; De esos que se almacenan en el coraz\u00f3n y de donde no deben irse jam\u00e1s; as\u00ed, cuando mi mente se haya perdido, cuando ya no tenga m\u00e1s espacio para el ayer, un olor, un sabor, una canci\u00f3n, un lugar, me hagan volver a ese momento en que mi coraz\u00f3n fui feliz. Veremos c\u00f3mo nos va con eso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los verdaderos recuerdos no est\u00e1n en una foto, sino en el coraz\u00f3n. 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