¡Qué orgullo!

Es casi la una de la madrugada y a causa de un pequeño, llamémoslo, desacuerdo de mis alumnitos de tercero de secundaria y la danza para el concurso, me encuentro buscando videos y audios de opciones posibles para ensayar.

y siendo exactamente la una de la madrugada no puedo evitar que se me escarapele el cuerpo y me embargue la emoción de ser peruana. ¡Qué hermosas danzas tiene el Perú, caracho! Se me acaba de antojar un buen Pisco Sour. jeje.

Aquí los videos de las danzas que más me gustan, al menos hasta ahora.

[youtube]UjdFZYafO-M[/youtube]

Tondero de Piura para el Perú y el mundo.


[youtube]YmVphILitFc[/youtube]

Cañeros de San Jacinto


[youtube]AjqaPaIhW7g[/youtube]

Oveja Chullay

Tuve la oportunidad de ver en la Facultad de Educación de la UNMSM, el último ensayo previo al concurso de folklore en vivo y en directo. Me dio ganas de llorar de la emoción.

[youtube]qBiq4rrCtKA[/youtube]

No podía faltar la Marinera maravillosa.


¿Por qué? ¿Por qué Dios no me dotaste con habilidades para la danza? Cómo me gustaría bailar así, pero soy muy descoodinada. Al menos me plazco en mirar, apreciar y fomentar lo nuestro.

Mentirosos patológicos

Mi sobrinita, Daniela (mi tierno pollito), tiene dos años y se ha vuelto es una pequeña máquina de manipulación. Basta un grito suyo para que todo el mundo corra a su alrededor. Es que es demasiado hermosa y tierna.

Pollito hermoso

Un de las características que he podido distinguir en su ya peculiar carácter es que la pequeña no sabe mentir, cada vez que lo hace se ríe en exceso, cosa que por cierto la delata.

Me pregunto cuántas veces habré hecho uso de las mentiras para salir airosa de algún problema o salirme con la mía. Soy consciente que durante mi vida escolar he mentido en varias oportunidades, por ejemplo la típica mentira de “estoy con mi periodo” para no hacer educación física (en mi época hacíamos gimnasia en taburete o viga de equilibrio), o un “ya hice mi tarea” a mi mamá para que dejara de preguntar por lo mismo, o quizá un “no sé la respuesta” para evitar soplar durante el examen.

La peor mentira en mi vida escolar consistió en cambiar la portada y carátula del cuaderno de Educación Familiar para hacer creer a la profesora que ya había revisado mi tarea. Cosa de la que por cierto ahora me arrepiento. Y es que cuando uno crece se da cuenta de que las mentiras son algo negativo.

Por otro lado, tenemos a las casi mentiras, aquella afirmaciones que hacemos por malos entendidos, o peor aún aquella información que manipulamos para hacer quedar mal a otra persona y vernos investidos con el aura de héroe o heroína, escondiendo en lo más profundo las intenciones que nos hacen actuar de una manera o de otra. Son de estas mentiras de las que quiero comentar.

Hace más de una hora me acusaron de manipuladora y de manera indirecta de mentirosa, por un post que publiqué y que luego de ser revisado minuciosamente, veo que es inofensivo. Manipuladora porque cambio la verdad a mi antojo y porque busco destruir reputaciones, supuestamente.

No recuerdo qué evento motivo a que decidiera dejar de decir mentiras y decir siempre la verdad. Motivo por el cual, es cierto, he tenido algunos problemas. Y es que a nadie le gusta que le digan su verdad y menos en su cara.

Mi inofensivo post se supone puede traer serias consecuencias e incluso el individuo este, jura tener el poder para hacer cerrar mi blog para siempre (acabo de recordar que mi blog está en un servidor de pago en Colombia, por lo que este cierre intempestivo es imposible ), pero la verdad es que poner nombre a aquellos de quienes opinas puede generar algunos problemas, sobre todo a aquellos que intentan mantener una reputación intachable, claro ejemplo de eso es nuestro barrigudo Presidente de la República.

El título de este blog es Reflexiones interiores, porque es lo que necesito hacer, reflexionar sobre las cosas que me pasan, sean buenas o algunas malas, sin embargo quienes han conversado conmigo saben que no miento, saben también que no hablo mal de otros (porque todo en este mundo regresa y golpea contra tu propia cara), saben también de que si bien es cierto soy explosiva y arrogante  me esfuerzo por ser una buena persona, incapaz de llamar a una ex y decirle por internet que lo del niño en espera es una mentira, cuando es verdad (supuestamente). Jamás negaría un hijo.

Y si bien es cierto que en algún momento de cólera excesiva deseé que la gente que me hizo daño sufriera de una forma u otra, les deseo paz y felicidad en la actualidad, y para eso no tengo que intentar confundir o amedrentar a una persona mayor (decirle a mi madre que mi vida estaba en peligro, fue un exceso).

La felicidad de otros no me hace infeliz, porque yo no creo que “la felicidad apesté” (como me lo mencionó alguien alguna vez) sino que la felicidad se debe contagiar, al menos la alegría. Me siento contenta con las cosas que estoy haciendo en la actualidad, y si bien no muy satisfecha de cómo se van realizando otras, sé que todo a futuro será mucho mejor.

Por el momento no requiero de un Pepe grillo que funja de conciencia, la mía aún está en uso, algo gastadita pero útil.

Gran nariz, gran mentiroso.
Gran nariz, gran mentiroso.

¿Es que todos necesitamos un psicólogo?

Hasta tus amigos me advirtieron de ti.
Hasta tus amigos me advirtieron de ti.

Hace apróximadamente cuatro año, conocí a una persona que llegó a ser muy especial en mi vida. Sin embargo aquello que comenzó como algo bonito y que aparentemente tenía futuro, se convirtió en algo extraño, para terminar siendo destructivo; cosa que por cierto yo no admitía, hasta que finalmente hice de «tripas corazón» y lo acepté.

Un mezcla de egocentrismo, orgullo excesivo y egoísmo hicieron que mi príncipe se convirtiera en sapo, frente a mis ojos, y aparentemente yo era a única que no lo veía, porque todo aquel que me conocía me aconsejaba terminar todo vínculo con el susodicho.

Finalmente, una pelea «estúpida» hizo que dejáramos de hablarnos durante varios meses, cosa que por cierto asumí sería para siempre. Pero me equivoqué.

Una amiga me dijo que los hombres eran como los perros que te orinan y creen que pueden volver en cualquier momento a buscar nuevamente el mismo punto donde dejaron la huella, esta afirmación tan gráfica, me dejó pensando y sí, tiene razón.

Muchas veces dejamos que personas no positivas, entren en nuestra vida y nos marquen con su influencia, eso se nota en el cambio de gustos, de ropa, de lectura, de pequeños detalles que antes eran solo tuyos, pero que ahora le pertenecen. Estas personas que absorven todo lo bueno que tienes y cuando ya no saben qué más quitarte… Te dejan. Cosa que por cierto deberíamos agradecer.

¿Qué pasa cuando esta persona regresa, como creyendo que nada ha pasado y que solo fue un tiempo de receso? ¿Dejaremos que ahora nos vuelvan a absorver la vida? ¿Qué nos vuelvan a hacer pedazos el autoestima? ¿Nos opanquen la alegría? Esa es una decisión que debemos tomar y por lo tanto, ser capaces de asumir las consecuencias.

Una persona negativa ha intentado regresar a mi vida, con las mismas exigencias que tenía hace seis meses y con las mismas expectativas de aquella época. Una persona que piensa qu epuede humillarme cuando le dé la gana y que el hecho de trabajar en lugares que no son A1, es una vergüenza; una persona que invierte tanto en su cerebro, que se le secó el corazón; una persona que me hizo trizas la confianza y la usó para alimentar su ego; una persona que me dice constantemente que no soy útil ni necesaria; una persona que me hizo sentir que no valía nada y que solo me hacía llorar y odiarme cada día más; una persona que me hizo buscar con urgencia un psicólogo para eliminar cualquier vestigio de su influencia.

Pero esta persona minúscula, insegura, llorona, ignorante, ingenua, tonta, sin riqueza, sin confianza, que trabaja en los Olivos y que vive en el Callao, te dice a ti FAMCD (tus tres nombres y tus dos apellidos) que no te quiere en su vida, que no te necesita, que nunca más permitirá que le envenenes el alma, porque no quiero estar a tu altura, porque quiero ser feliz.

FAMCD búscate un psicólogo… Psiquiatra mejor. Ojalá que la próxima ingenua que esté contigo consiga realmente llevarte a terapia, lamentablemente en eso fracasamos los dos.

¡ADIÓS!

Cuando nuestros alumnos creen que son más…

violenciaenlaescuela¿Qué ocurre cuando nuestros alumnos se creen superiores a nosotros, sus profesores? ¿Qué pasa si te ha tocado trabajar con un grupo de alumnos en donde no falta un par de «desubicados» que piensa que si te ridiculizan en frente a todo el salón serán respetados? Pues pasa simplemente que te has encontrado con alumnos que se llevarán un duro, duro golpe cuando despierten de su fantasía.

Hoy me di cuenta de que la verdadera volubilidad de los adolecentes. Siempre me jacté de tener un grupo de alumnos, a los que por ciertos varios he visto crecer, homogéneo y maduro; sin embargo hoy fui testigo de cómo existen alumnos que creen que levantándole la voz a un profesor, respondiendo con una mueca equivalente a «me das asco» o mirándote con cara de que «si no fueras mi profesora te pego», pueden no solo conseguir lo que pretenden, sino que además suponen lograr que tú, profesor (a), le adjudiques el respeto que evidentemente no tienen.

Situaciones de este tipo me dan mucha pena, sé que lamentablemente estos alumnos son un reflejo exacto de lo que ven en casa y que quizá la influencia de elementos de sus alrededores los ha hecho convertirse en los «matoncitos» del aula; pero qué gana un hombre levantándole la voz a una mujer o hablando mal de ella… ABSOLUTAMENTE NADA.

Estoy próximo a realizar un viaje al que probablemente asistirán este tipo de alumnos, un viaje que por cierto va a tener que ser modificado por motivos de seguridad e inversión.  La verdad es que en mi egoísmo señalé que existía en el grupo alumnos que preferiría que no fueran al viaje porque sé lo que me espera en caso intenten hacer aquello que más les gusta, desobedecer y hacer lo que les da la gana (cosa que estoy más que segura). Es cierto que fui egoísta, soy egoísta con mi tiempo y con mi paciencia.

La verdad, también es que quiero paz. Quiero tranquilizarme y seguir adelante. En esta aula tengo alumnas maravillosas y más de un par de alumnos que también lo son. Este viaje tiene que ser un éxito porque estoy acostumbrada a hacer las cosas lo mejor que pueda, pero también es cierto que cantidad no implica calidad… Estoy en una disyuntiva qué hacer, cómo solucionar esto, cómo se logra convivir con alumnos que creen tener derechos los cuales buscan imponer a cualquier costo.

Me siento muy triste, trabajé hoy completamente desanimada. No fue un buen día, porque me enteré de cosas reprochables y también porque no participaré de las celebraciones por mi día. Quizá, finalmente, sea lo mejor.

PD: A veces quisiera ser como la profesora de la imagen (¡JA!) Comentario cruel.

Quien tiene la culpa…

rechazo-lecturaAyer, más que por obligación que por placer, empecé a revisar los primeros controles de lectura de mis chicos de primero de secundaria de un colegio en donde trabajo actualmente.

La obra que estamos trabajando es sumamente interesante, con una temática que generalmente agrada a la mayoría de niños y adolescentes: misterio. A la mayoría de alumnos les agrada el libro, a otros no se les hace muy interesante ya que no creen enlo sobrenatural, pero la verdad es que al leer la obra en el salón, los chicos se ven sumamente interesados, además de estar muy ávidos en participar de la lectura.

A pesar de lo señalado, al revisar los controles de lectura me doy con la triste realidad de que mis alumnitos no han comprendido gran parte de los textos compartidos. Hay una gran cantidad de errores ortográficos, que más que errores son HORRORES.

Es la primera vez en mi vida que me encuentro con un grupo con un nivel lector tan desigual, porque entre estos 36 alumnitos que conforman tercero, tengo a cuatro que son buenos tanto en la lectura como en la comprensión. Ahora me pregunto ¿qué hacer con ellos?, pero más que todo me pregunto ¿qué se hizo con estos alumnos en sus primros 11 años de vida? ¿Es que somos los profesores incapaces de corregir errores tan palpables en la educación de nuestros alumnos? O es quizá que los padres asumen que la lectura dejó de ser importante desde hace mucho tiempo.

A veces no sé qué hacer, la frustración es muy grande porque en este grupo estoy convencida de que tengo alumnos creativos e inteligentes. Hay tanto por hacer y dudo que me alcance el tiempo.

A pesar de todo sigo preguntándome ¿qué hacen los padres para colaborar con la escuela, o es que no se han dado cuenta de que la escuela educa y refuerza actitudes que el alumno aprende en casa?

Gracias a que tuve una madre lectora, porquemi papá solo leía periódico, que siempre que me llevaba a Monterrey o Tía (hace varios años atrás) me hacía dar una vuelta por la sección de libros; que me compró los lbros de Mafalda y que fue por ella que aprendí a querer a la lectura.

Es que los padres no se han dado cuenta de que sus hijos son solo su reflejo a veces mejorado a veces no.