Cerrar capítulos, pasar la página, despedirte de alguien, comprender que no va más, aceptar que has perdido, terminar con tu enamorado, darte cuenta que te equivocaste, separarte o hasta incluso tomar la decisión de bloquear a alguien que quieres en el FB, aunque suene superficial, ridículo o cursi… Aceptar que las cosas cambian y que a veces no toman el rumbo que quisiéramos, es duro y para algunos, es terriblemente doloroso.
Hace unos días conversaba con una amiga, sobre una situación nada agradable de unos mensajes muy ofensivos que empezaron a llegarme de la nada y sin motivo, y no porque no tenga enemigos, sino porque los que tengo pueden pagar un auto negro de lunas polarizadas o un asesino de guante blanco (entiéndase sicarios no tan chuscos). Sus palabras me hicieron aceptar algo que ya sabía, pero que no quería ver: «Pero si él es la razón de los mensajes y además ha sido tan inmaduro, por qué no lo sacas de todo. Empieza por sacarlo de tu FB»… «No puedo»… «¿No puedes o no quieres?»… «No puedo… Me da mucha pena».
Y no es que le tenga pena a esta persona en particular (la causante de una o de otra manera de los mensajes), sino me da pena por mí. Me da pena, me duele aceptar que me he equivocado. Me duele pensar que las cosas no van a ser como antes. Me duele haberlo juzgado, sin haberlo escuchado. Me duele porque sé que me diga lo que me diga no le voy a creer. Me duele que aunque sepa que no miento (hago berrinche, soy terca y odiosa, pero no mentirosa), no me crea a mí. Me duele haber perdido a un amigo al que quería tanto… Me duele… Me duele… Me duele. Ayer por la noche empecé a ordenar mi FB, su cuenta me hizo dudar. Finalmente la bloqueé. No quiero que me siga doliendo, no quiero leer cosas que me hagan daño, no quiero enterarme de comentarios que puedan hacerme odiar a alguien, no quiero. Decidí pasar la página y espero haber hecho lo correcto. Sigue leyendo «Es hora de decir adiós…»


