Silencio

El camino a todo lo grandioso pasa por guardar silencio.

Friedrich Nietzsche

Una de las cosas que más detesto, es el ruido. Me fastidia, me agobia, me estresa, me frustra, me desespera e incluso me hace llorar; sin embargo, trabajo en un colegio, espacio que se caracteriza por el ruido, las voces, los murmullos; mientras que en sesiones debo escuchar a niños gritar, llorar o hablar muy fuerte. A pesar de la afirmación inicial, estos ruidos no me agobian; fastidian, sí, pero no desesperan.

Como podrá adivinarse, una de las cosas que más amo es el silencio. Me calma, me relaja, permite que me ordene, que piense, que pueda dormir, que mi mente caiga en un vacío en donde solo oigo aquello que quiero. Quizá por eso valoro tanto vivir sola. Quizá por eso me gusta tanto trabajar de madrugada, porque cuando toda la ciudad duerme y puedo incluso oír el mar, me siento liberada y mi mente puede volar… A eso llamo libertad.

Bye, bye 2010… Hello, Mr. 2011

Para mí, cada cambio de año significa voltear la página, formatear la historia, iniciar un nuevo libro y escribir nuevas aventuras. Cada año nuevo para mí es señal de esperanza, la esperanza que me lleva a pensar que las cosas serán mucho mejor que los 365 días que se volvieron cenizas, al igual que los muñequitos incendiados a las 00:00 de primero de enero.

Este año 2011 lo recibí como se debía, tomando vino, relajada, bailando o mejor dicho saltando hasta las cuatro de la mañana, disfrutando de mí y de mi tiempo, compartiendo con nuevas amistades y celebrando que estoy viva, aún.

Quiero decirte 2010 que me diste mucho, aprendí bastante, pero que te lo agradezco pero NO, ya pasaste y no me voy a quedar estancada en ti.

Te agradezco los gratos momentos y porque me diste nuevos amig@s con quienes me divierto y la paso genial.

Te agradezco también porque me hiciste acercar a mis antiguas amigas, mis chicas toledanas de toda la vida, con quienes he pasado tanto y a pesar de todo, nos encontramos y nos queremos, a nuestra manera.

Gracias, 2010, porque permitiste que algunas personas me demostraran cuánto me aprecian, porque me regresaste a mi Anita (para que ya no estés celosa – Jajajaja).

Gracias también, porque me hiciste detectar a gente sin personalidad que aunque insisten en darse a notar y fingen inocencia adolescente, pero así no me pueden engañar.

Gracias por permitirme cerrar el ciclo de los 8 años en el colegio S. Aunque no de la manera más agradable, pero gracias por haberlo cerrado, igual.

Gracias, te doy porque me ayudaste a olvidar. Yo me entiendo.

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¡Corrí, Dally, corrí!

Post dedicado a mi amiga Dally que al estilo Forest Gump me dijo: “Corre, Kathy, corre”.

Son las tres de la tarde y podría decir muchas cosas. Podría decir por ejemplo que no me duele ningún músculo de mi siempre bien contorneado y exuberante cuerpo latino (como se darán cuenta empiezo con las mentiras) o podría decir que llegué entre las 50 primeras personas o podría decir también que quiero inscribirme en otra maratón; pero como pueden estar suponiendo todo esto es mentira, salvo la última afirmación, fácil el próximo año vuelvo a correr.

¿Alguna vez te ha pasado que sabes que debes hacer algo y tu cuerpo se ha negado a hacerte caso? A mí, sí y específicamente hoy 13 de setiembre, día en que tenía que correr 5 miserables kilómetros, desperté con un punzante dolor en la rodilla derecha (rodilla que solo me duele cuando mi instructor cuerito de ciclyng decide hacer una rutina cardiaca, pero de código azul) y con los bronquios más constipados que de costumbre. Le dije a mi mamá que correría en una mini maratón y ella se rió, y no es que sea mala, es simplemente que las únicas veces que me ha visto correr han sido detrás de mi sobrina.

Llegué temprano al evento y recibí mi polito. Luego de comprar unas pilas en Tottus y dejar mis cosas en un casillero del GOLD de Megaplaza, me dispuse a empezar el calentamiento junto con toda la gente que se había inscrito en esta maratón.

El calentamiento fue más que muscular, visual. Miren al instructor que se encargó. Su nombre es Jorge y sí, es un cuero, mejor en persona. Jejeje.

 

Cuando empezó la carrera y ya había corrido, sí corrido poco más de un kilómetro, mis bronquios no resistieron y creí que me daría un ataque de asma, pero no fue así. Caminé hasta el letrerito que señalaba dos kilómetros y continué caminando varios metros más y así me la pasé toda la carrera entre correr y caminar. Aquí comprendí qué importante es ir al gimnasio, no solo por salud, bajar de peso entre otros, sino por la motivación. En estos momentos necesitaba un José Pérez que me dijera “¿Eso es todo lo que puedes correr?”, o un Duilio que me animara, muy a su estilo, con un “mira cómo se te chorrea la celulitis. Corre, car…”. Sin embargo ellos nos estaban ahí, así que tenía que animarme a mí misma. Volteaba y miraba que había gente que estaba en las mismas que yo, aún siendo mucho más jóvenes.

Finalmente llegué al kílómetro número cuatro y con el orgullo que me quedaba, corrí sin parar hasta la meta. ¡Qué bien me sentí bien luego de terminar! Desfalleciente, cansada, casi moribunda, pero bien.

Irónicamente cuando llegué a la meta me dieron un volante para participar en la carrera de RPP de 10 kilómetros MÍNIMO. ¡Nooooo! Esa, ni aunque el mismo Tom Hanks venga a decirme “Corre, Kathy, corre”, la hago. Al menos este año no. Quién sabe que puede pasar en el futuro.

Este año ha sido bueno para mí. Como me dice Dally, este es un año de retos y de desafíos. Las cosas van tomando forma poco a poco. Ordené mi clóset y saqué de mi vida todo aquello que no me servía. Finalmente tiré la basura que tenía almacenada y que no me decidía a eliminar. Luego de eso, todo está yendo mejor que antes. ¿Será cierto eso del karma? Parece que sí.

Ganar el concurso del que soy finalista, el próximo viernes, sería la cereza que coronara el exquisito helado en que se está convirtiendo mi año 2009.

Muchas gracias Dally por animarme a correr y sí pues, me duele cada músculo de la cadera para abajo de mi exuberante cuerpo latino (¡JA!) pero estoy sonriendo porque esto es algo que debí hacer hace mucho. La próxima la hacemos juntas.

Aquí podrán ver algunas fotos que tomé hoy.

¡Qué orgullo!

Es casi la una de la madrugada y a causa de un pequeño, llamémoslo, desacuerdo de mis alumnitos de tercero de secundaria y la danza para el concurso, me encuentro buscando videos y audios de opciones posibles para ensayar.

y siendo exactamente la una de la madrugada no puedo evitar que se me escarapele el cuerpo y me embargue la emoción de ser peruana. ¡Qué hermosas danzas tiene el Perú, caracho! Se me acaba de antojar un buen Pisco Sour. jeje.

Aquí los videos de las danzas que más me gustan, al menos hasta ahora.

[youtube]UjdFZYafO-M[/youtube]

Tondero de Piura para el Perú y el mundo.


[youtube]YmVphILitFc[/youtube]

Cañeros de San Jacinto


[youtube]AjqaPaIhW7g[/youtube]

Oveja Chullay

Tuve la oportunidad de ver en la Facultad de Educación de la UNMSM, el último ensayo previo al concurso de folklore en vivo y en directo. Me dio ganas de llorar de la emoción.

[youtube]qBiq4rrCtKA[/youtube]

No podía faltar la Marinera maravillosa.


¿Por qué? ¿Por qué Dios no me dotaste con habilidades para la danza? Cómo me gustaría bailar así, pero soy muy descoodinada. Al menos me plazco en mirar, apreciar y fomentar lo nuestro.