Desvergüenza

En febrero del 2017 dos colegas y yo decidimos iniciar un proyecto cuya inversión cubriríamos en partes iguales. A los pocos meses y tras algunos desacuerdos, una de ellas abandonó el barco. El problema, dinero. Las dos que quedamos decidimos asumir y continuar con lo iniciado, pero necesitaríamos más dinero. Por tener un buen trabajo y excelente reputación bancaria, yo me haría cargo del trámite para el préstamo bancario el cual asumiríamos las dos, en partes iguales. A los dos días de iniciar y con el dinero ya desembolsado, la «señora» se borró del mapa. No contestaba mensajes de WhatsApp, tampoco llamadas, estaba inubicable. Por primer vez, decidí no aplicar mi técnica de pensar lo peor para no sorprenderme. «Quizá le han robado el celular», pensé, así que le escribí por Chat de Facebook. Dos días después me contestó de madrugada: «Kathy, a mi hermano lo van a tener que intervenir y él no cuenta con un seguro así que lo operarán en la clínica que el trabaja y el monto de la operación mas la post operación se nos están elevando los precios y sin contar los análisis que le están haciendo». Y me dejó colgada con TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS LOS GASTOS para que los asuma S-O-L-A. Nuevamente pensé «No, Kathy, cómo podría ser capaz de enfermar a su hermano con tal de zafar». Pero, busque información y una amiga buscó en la clínica donde lo iban a operar, pues ahí trabajaba. No lo conocían. Quizá se cambió el nombre, pensé. Quizá es hermano de cariño. Quizá hermano de otro padre u otra madre; pero lo que no había forma de negar era que me había mentido. Iban a invertir todos sus ahorros porque el chico no tenía seguro y esto era FALSO. Es decir que todo esto no eran más que patrañas. Puras, patrañas.

Pero la cosa, no quedó ahí. Había gastos gruesos que teníamos que asumir, fuera del préstamos que se negaba a pagar, así que tomó unos proyecto en la editorial donde trabajaba para poder pagar estos, así al menos me «ayudaría con los gastos» (cuánta bondad), pero quien hizo todo el trabajo fui YO y cuando tuvo que entregarme el dinero, se demoró en hacerlo y tuve que insistir, constantemente. Y esto se volvió una conducta recurrente. 

Pero lo peor, que me hizo fue con la cuenta del banco. Si bien yo manejaba el dinero, la cuenta del estaba a su nombre, cuenta que «misteriosamente» se bloqueaba cada cierto tiempo o cambiaba de clave sin motivo; hasta que un día, dejó de servir. Más de 10 mil soles congelados en esta cuenta, por lo que tuve que estar detrás para que me los reintegre. Claro que se quedó con una cantidad considerable por los taxis que tuvo que tomar para poder activar su PIN digital en el banco y usar su APP. Me prometió que cerraría la cuenta para que no vaya a haber confusiones con pagos que por error podrían llegar. NUNCA LO HIZO. 

Hoy, un año y medio después, me enteró que esta cuenta estaba activa y que una cliente hizo pagos desde el 2022 a la misma. Aquí debo hacer un paréntesis para destacar la labor nefasta de la recepcionista que NUNCA se dio cuenta que las constancias de pago estaban a nombre de una desconocida para ella. Cuando le escribo para exponer su «retención ilícita», lejos de pedir una disculpa me dice «Hola, Kathy. Así como yo te respondo tmb espero lo mismo de ti, la vez pasada te escribí para hacerte una consulta y me dejas en visto. Cosa q a mi no me parece (…) Si vi que ha ingresado dinero. Me dejas tu cuenta para transferírtelo el día de mañana». Es decir, que vio durante meses que ingresaba dinero a una cuenta que debía estar cerrada desde junio del 2022 y lejos de informar o devolver, se quedó callada con el dinero, y peor aún, en lugar de hacer la transferencia al instante, esbozando alguna disculpa o quizá diciendo que no sabía que era mi dinero o que se había olvidado, a la señora no le da la gana de abrir su APP, sino que lo hará al día siguiente.

Decir que me he llenado de cólera sería un eufemismo. En este momento me siento tan rabiosa por el descaro de esta mujer que he pensado en todas las formas en que podría hacer que pague tamaña desvergüenza: una carta notarial? Una denuncia? Notificación a su trabajo? A la casa de sus padres? Pero, una amiga muy querida me dijo que CALMA, que espere a que llegue el día siguiente antes de hacer la denuncia en redes sociales. Le dije que lo haría. PEROOOOO, cómo cambiaría eso. Devolver el dinero que se quedó por un año y medio, cambiaría lo que RUT SAIDA OCHOA MEDINA me ha hecho. Yo creo que no.

PD. No estoy haciendo esta denuncia en redes sociales, sino en mi blog, así que Maura, te he cumplido.

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