Es tan difícil encerrar en una frase todo lo que quisiera poder decir sobre la persona a la que le dedico este post, que solo se me ocurrió decirle MADRE VALIENTE.
Cada vez que la oía hablar de su hijo se le iluminaba el rostro, era como si la fuerza misma del amor la hiciera brillar y esto no tiene nada que ver con su personalidad amigable, sonriente y su siempre buen sentido del humor, ella brillaba porque hablaba de lo que más ama en este mundo: SU HIJO.
La enfermedad que tuvo que enfrentar con él, cómo estuvo al lado de su pequeño (que ahora tiene más de 20), llenándolo de ánimo, cubriéndolo con su amor, dándole esperanzas (aunque sola, lloraba desconsolada y en silencio), cada vez que tuvo que dar todo de sí para ver sonreír a su hijo, cada palabra de aliento, cada mirada, toda su energía vital… Todo esto, que incluso asegura es insuficiente, me hace confirmar que, Martita, eres no solo una gran mujer, sino también una espectacular madre y te admiro y respeto mucho por eso, aunque, a veces, solo a veces, eso no se note. Sigue leyendo «MADRE VALIENTE»


