MADRE VALIENTE

Es tan difícil encerrar en una frase todo lo que quisiera poder decir sobre la persona a la que le dedico este post, que solo se me ocurrió decirle MADRE VALIENTE.

Cada vez que la oía hablar de su hijo se le iluminaba el rostro, era como si la fuerza misma del amor la hiciera brillar y esto no tiene nada que ver con su personalidad amigable, sonriente y su siempre buen sentido del humor, ella brillaba porque hablaba de lo que más ama en este mundo: SU HIJO.

La enfermedad que tuvo que enfrentar con él, cómo estuvo al lado de su pequeño (que ahora tiene más de 20), llenándolo de ánimo, cubriéndolo con su amor, dándole esperanzas (aunque sola, lloraba desconsolada y en silencio), cada vez que tuvo que dar todo de sí para ver sonreír a su hijo, cada palabra de aliento, cada mirada, toda su energía vital… Todo esto, que incluso asegura es insuficiente, me hace confirmar que, Martita, eres no solo una gran mujer, sino también una espectacular madre y te admiro y respeto mucho por eso, aunque, a veces, solo a veces, eso no se note. Sigue leyendo «MADRE VALIENTE»

Navidad, navidad, mágica navidad…

♪♫Navidad, navidad, blanca navidad, es un día de alegría y felicidad♪♫

Me encanta la navidad, es un día en que la bondad irradía por montones y en donde el amor llena cada uno de los corazones. Me gusta la emoción que me genera tener que buscar el regalo para mi sobrina y mi mami, compartir con mis amigas y con las personas que quiero.

Me gustaría que mi familia fuera más grande y no solo la familia del Chavo, pero estoy segura de que con el tiempo eso irá cambiando (espero emparentarme con alguien que tenga 9 hermanos mínimo); las luces, el arbolito, los fuegos artificiales, en general, me gusta todo, todo.

Ayer, tras salir de una exquisita clase de step, caminé un par de cuadras buscando el viejito que me vende incienso para darle el panetón que le había comprado, y en el camino me encontré con personas que compartían con otros algunos presentes o pequeños detalles como un panetón. La sonrisa de los niños, la ilusión que emanaba de ellos no tiene precio. Y es que pienso que la Navidad trata de eso, de compartir un poco de cada uno con los demás, llevarles algo de magia, generarles una sonrisa. Sigue leyendo «Navidad, navidad, mágica navidad…»

No, no es un error…

Me considero muy conservadora con respecto a algunos temas emocionales. Si estás con alguien a quien quieres, respétalo; no le saques la vuelta y si lo haces, porque eres una bestia porque no puedes aguantarte, hazlo muy lejos de tu amad@, porque no imagino otra cosa más terrible que añadir adjetivos como probrecit@ o  ingenu@ al mal ganado cachud@. Si tienes a tu lado a una persona a la que estimas, no le mientas, no hables a sus espaldas y no te hagas la víctima con otros, porque lo único que haces es dejarl@ mal parad@. En conclusión, mi filosofía se resume en algo muy sencillo, LLEVA TU VIDA LIBRE SIN PERJUDICAR A LOS DEMÁS.

No lastimar a otros, a veces es una misión titánica. En mi caso, aparentemente soy una persona que lástima sin compasión a los que están a su lado. Como alguna vez alguien me dijo, golpeo y golpeo sin piedad y no me doy cuenta del daño que hago. Es que, es eso… NO ME DOY CUENTA. Porque una torcedura esquiva de mirada a mí me duele, me quedo pensando, pero me canso de hacerlo y al toque se me olvida. Sigo adelante.

Cuando cometo errores, los asumo, si se puede solucionar, lo hago; y si no, ¿qué carajos quieren que haga?, ¿que recorra las siete iglesias de rodillas para demostrar que estoy arrepentida? Ni en la época de Cristo. Lamentablemente existe en este mundo personas con las que no compartimos criterios valorativos similares y que a todo aquello que sea distinto, simplemente lo señalamos, lo juzgamos y condenamos. MAL POR TI SI ERES ASÍ. Sigue leyendo «No, no es un error…»

Sueño y realidad

Te siento cerca, como si mi memoria se hubiera guardado tu olor para replicarlo esta noche. Mis ojos no quieren ver más allá de los tuyos y de tu sonrisa; esas que son solo mías.

Cierro los ojos y siento tus labios, tu palma en mi cara y tu abrazo infinito. No quiero despertar porque sé que te has ido, te busco y no te encuentro, te llamo y no contestas, no sé nada de ti.

Es solo en mis sueños que estoy a tu lado, por eso, hoy me negué a despertar con todas mis fuerzas, pero fue en vano.

Hoy tengo necesidad de verte, salir a buscarte y pedir que me abraces de nuevo. ¿Dónde te has ido? ¿Por qué no te encuentro?

Tengo sueño y no quiero dormir hasta tener la completa seguridad de que te encontraré en ese espacio que es solo nuestro, tu mundo que quiero volver mío, porque ahí estoy contigo. Ahí soy feliz.

Sí, mi estimad@, sí te estiman…

Bueno, si leíste el post anterior y te diste cuenta de que tienes cerca a muchos que dicen quererte o apreciarte, pero te das con la sorpresa de que no lo hacen. Pues, ahora, mi estimad@, te diré cómo reconocer a quienes sí te quieren, porque salvo que seas la persona más cruel, perturbada e insana de la tierra, alguien por ahí te debe apreciar. Claro, que sí.

  1. Sabes que alguien te estima porque se levanta de la comodidad de su cama para ir a hacerte compañía, aunque esto implique tomar dos combis, atravesar tres distritos y aguantarse hora y media de viaje.
  2. Te estima aquel al que invitan a una casa de playa y la primera persona en la que piensa para acompañarla ere tú.
  3. Te quiere aquella persona que te jala la oreja,  te mete cocacho, te da patadón “emocional” cuando ve que te está equivocando y lo hace porque TQM.
  4. Te estima aquella persona que NUNCA ha visto a tu madre, pero cuando la ve por primera vez la trata no solo con respeto, sino con cariño.
  5. Te quieren aquellos que saben que eres una mierda, pero a pesar del peligro que signifique hacer algo que probablemente no te agrade, pero que probablemente te hará sonreír, se arriesgan a pesar de todo. Sigue leyendo «Sí, mi estimad@, sí te estiman…»