Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad.
David Goleman
Me considero una persona inteligente, en el más sencillo concepto que se tiene de inteligencia (capacidad para resolver problemas), a estos puedo añadir otras habilidades como la del aprendizaje veloz ante un nuevo reto, lo cual podría ser una consecuencia de mi perfeccionismo latente.
Como mujer inteligente, puedo darme cuenta también de que en una sociedad tan «conservadora» (por no decir «cucufata») como la nuestra, que salgamos a decir abiertamente qué somos, es considerado poco humilde y hasta arrogante. ¿Por qué debemos esperar que alguien nos diga lo que somos y asumirlo como cierto? ¿Por qué si decimos que somos inteligentes abiertamente genera rostros de desaprobación? Sigue leyendo «¿Inteligente? ¿En serio..?»
