Mi dulce pollito…

Como bien saben soy profesora y a pesar de ser relativamente joven, no soy la profesora blanda y tiernita que quizá mucho creen. Como bien lo dijo una amiga que también es profesora: “A mí se me quiere a largo plazo”. Una recomendación común entre mis más avezados alumnos es “miss NUNCA tenga hijos”. Supongo que es porque creen que seré una mala madre.

En este preciso momento mi corazón está muy triste y hace una hora que no dejo de llorar. Sabía bien que este momento llegaría, pero no tan pronto y no tan de repente. Mi pequeña Daniela se ha mudado de casa hoy y por eso no puedo dejar de llorar.

Mi dulce pollito vivió conmigo dos años con un mes y veinte días, pero parece que hubiese sido mucho más tiempo.

Muchos se preguntarás por qué me afecta tanto, si no es mi hija; pero lo cierto es que ella es lo más cercano que tengo a una y que la quise desde el momento en que supe que vendría al mundo. Cosa que no sucedió con todos los miembros de mi familia.

Mi casa ahora está triste, ya no se oyen sus pasitos en el tercer piso y sé que cuando, de ahora en adelante, llegue a casa ya no me esperará su vocecita llamándome desde el tercer piso o sus abrazos y sus visitas inesperadas a mi habitación. Ya no me obligará a correr detrás de ella para jugar a las chapadas, ni se tirará en mi cama para ver televisión conmigo, no me quitará mi cifrut y dirá “mío” a todas las cosas que encuentra y que le gustan.

Mi pollito se ha ido y no la veré hasta el sábado o el domingo. No sé si será suficiente una tarde para nosotras.

Es increíble cómo un ser tan pequeñito puede cambiarnos la vida, porque eso es lo que hizo mi pollito, cambió mi vida y la llenó de color. Algo me aprieta el pecho y solo pasa cuando me pongo a llorar.

No puedo culpar a nadie porque sabía muy bien que este momento llegaría, aunque secretamente cruzaba mis dedos para que Danielita se quedara muchos años en casa y pueda verla crecer.

Mi mamá dice que volverán, que la cólera se le pasará y que mi hermana volverá más madura y centrada, que las cosas pasan por algo y que esto tenía que ser así. Espero que tenga razón.

Me voy a dormir triste y contando los días que faltan para verla.

danielita IMG_0136

IMG_0167 IMG_0930

IMG_1280 IMG_1951

DSC00395 DSC01652

DSC01352 DSC01655

DSC01665 DSC01856

¡Te extraño, Pollito!

¡Corrí, Dally, corrí!

Post dedicado a mi amiga Dally que al estilo Forest Gump me dijo: “Corre, Kathy, corre”.

Son las tres de la tarde y podría decir muchas cosas. Podría decir por ejemplo que no me duele ningún músculo de mi siempre bien contorneado y exuberante cuerpo latino (como se darán cuenta empiezo con las mentiras) o podría decir que llegué entre las 50 primeras personas o podría decir también que quiero inscribirme en otra maratón; pero como pueden estar suponiendo todo esto es mentira, salvo la última afirmación, fácil el próximo año vuelvo a correr.

¿Alguna vez te ha pasado que sabes que debes hacer algo y tu cuerpo se ha negado a hacerte caso? A mí, sí y específicamente hoy 13 de setiembre, día en que tenía que correr 5 miserables kilómetros, desperté con un punzante dolor en la rodilla derecha (rodilla que solo me duele cuando mi instructor cuerito de ciclyng decide hacer una rutina cardiaca, pero de código azul) y con los bronquios más constipados que de costumbre. Le dije a mi mamá que correría en una mini maratón y ella se rió, y no es que sea mala, es simplemente que las únicas veces que me ha visto correr han sido detrás de mi sobrina.

Llegué temprano al evento y recibí mi polito. Luego de comprar unas pilas en Tottus y dejar mis cosas en un casillero del GOLD de Megaplaza, me dispuse a empezar el calentamiento junto con toda la gente que se había inscrito en esta maratón.

El calentamiento fue más que muscular, visual. Miren al instructor que se encargó. Su nombre es Jorge y sí, es un cuero, mejor en persona. Jejeje.

 

Cuando empezó la carrera y ya había corrido, sí corrido poco más de un kilómetro, mis bronquios no resistieron y creí que me daría un ataque de asma, pero no fue así. Caminé hasta el letrerito que señalaba dos kilómetros y continué caminando varios metros más y así me la pasé toda la carrera entre correr y caminar. Aquí comprendí qué importante es ir al gimnasio, no solo por salud, bajar de peso entre otros, sino por la motivación. En estos momentos necesitaba un José Pérez que me dijera “¿Eso es todo lo que puedes correr?”, o un Duilio que me animara, muy a su estilo, con un “mira cómo se te chorrea la celulitis. Corre, car…”. Sin embargo ellos nos estaban ahí, así que tenía que animarme a mí misma. Volteaba y miraba que había gente que estaba en las mismas que yo, aún siendo mucho más jóvenes.

Finalmente llegué al kílómetro número cuatro y con el orgullo que me quedaba, corrí sin parar hasta la meta. ¡Qué bien me sentí bien luego de terminar! Desfalleciente, cansada, casi moribunda, pero bien.

Irónicamente cuando llegué a la meta me dieron un volante para participar en la carrera de RPP de 10 kilómetros MÍNIMO. ¡Nooooo! Esa, ni aunque el mismo Tom Hanks venga a decirme “Corre, Kathy, corre”, la hago. Al menos este año no. Quién sabe que puede pasar en el futuro.

Este año ha sido bueno para mí. Como me dice Dally, este es un año de retos y de desafíos. Las cosas van tomando forma poco a poco. Ordené mi clóset y saqué de mi vida todo aquello que no me servía. Finalmente tiré la basura que tenía almacenada y que no me decidía a eliminar. Luego de eso, todo está yendo mejor que antes. ¿Será cierto eso del karma? Parece que sí.

Ganar el concurso del que soy finalista, el próximo viernes, sería la cereza que coronara el exquisito helado en que se está convirtiendo mi año 2009.

Muchas gracias Dally por animarme a correr y sí pues, me duele cada músculo de la cadera para abajo de mi exuberante cuerpo latino (¡JA!) pero estoy sonriendo porque esto es algo que debí hacer hace mucho. La próxima la hacemos juntas.

Aquí podrán ver algunas fotos que tomé hoy.

¿Correr o no correr?

Hace mucho tiempo que quiero participar de una maratón, aunque usted no lo crea y aunque mis alumnos se rían. Las maratones me parecen una muestra absoluta de resistencia y de perseverancia, además de significar algo saludable, porque como debes saber CORRER ES BUENO PARA LA SALUD.
Este domingo 13 de setiembre es la carrera Megaplaza 5K y quiero participar, el pequeño problemita es que no conozco a nadie que se atreva a correr por la Panamericana Norte, mi amiga AnaC es una floja, además de que no va a querer pagar 15 soles para correr (PLOP), mi hermana Stephanny tiene que cuidar a su hijita (mi lindo pollito) y mis otras dos hermanas, además de flojas son tacañas.

La única persona que podría acompañarme está indispuesta…

¡DALLY DÓNDE TE METES CUANDO TE NECESITO!

¿Aguantaré los cinco kilómetros? En la caminadora hago 3K en 25 minutos, pero claro en el gimnasio no hay viento, ni contaminación de autos, ni vergüenza. ¡Qué roche llegar última! Pero lo que importa es llegar. Analizaré la situación y veré si me animo o mejor dicho si me atrevo.

[youtube]1ZuBL6iMosw[/youtube]

Al más puro estilo de los juegos olímpicos, correré con está canción de fondo (obviamente en mi telenovela mental).

001

Está lindo el logo, quiero mi polo naranja con el corazoncito. Si me animo a ir, tomaré fotos.

PD: Nótese en el video qué PAPI está Alejandro Fernández y qué «chibolo»; además de la papada de Ricky Martín (más «delicado» que nunca) . Pensar que yo moría por él a los 16 (INGENUA).