Según la RAE una obsesión es la perturbación anímica que genera una idea fija, por lo que una persona obsesionada está perturbada, por lo tanto podemos extender perturbada como sinónimo de obsesionada/obsesiva.
Es obvio que a estas alturas, aquellas personas que me conocen o que se han tomado el tiempo para leer algunas de las incoherencias que a veces escribo, deben haberse dado cuenta que algo traigo entre manos, a causa de la forzada similitud semántica que he hecho entre los términos anteriores. Y eso obviamente lo hago cuando es post tiene un nombre y un apellido, que por motivos “éticos” (nótese mi doble moral) no voy a mencionar.
Hace mucho tiempo conocí a una persona a la que consideré perturbada y que me contagió parte de su insania, pues desde que lo conocí me considero una persona emocionalmente dependiente. Sí, yo, a la que ven fuerte, indómita, arrogante y déspota, soy dependiente emocionalmente, lo acepto y trabajo en ello para ya no serlo. Esta experiencia ha hecho que comprenda y me apene las locuras que una persona es capaz de cometer por un afecto excesivamente enajenante.
Te obsesionas con aquello que tuviste y ya no te pertenece o quizás creíste tener, pero nunca fue así. Ese sentimiento de ausencia, vacío te sumerge en la peor de las depresiones pensando en qué estará haciendo y con quién. Pensando en los recuerdos vividos y en todo lo que compartieron, el dolor te invade y lloras hiel. Crees que nada tiene sentido y solo quieres dormir para no despertar. Ese dolor, lo he conocido y me ha quemado, pero cuando tocas fondo, aprendes a levantarte y si no te has dañado en exceso seguirás adelante volviéndote más fuerte, rozando lo arrogante y hasta lo déspota. Sigue leyendo «PERTURBADA»
