DE CANAS, EDAD Y OTROS DEMONIOS

Este post está esperando más de cuatro meses… Había prometido dedicárselo a alguien porque era único, pero ahora que son más, se lo dedico a todos. =O)

La edad, a mis radiantes 30, es un tema que no me preocupa; sin embargo cuando pienso que este año cumplo 31 a 9 de cuarenta y que los 50 están a una vuelta de esquina, la imagen de aquella profesora a la que mis crueles alumnos llamaban “la pasita” por los surcos que vilmente se habían anclado en su rostro, me parece tan cercano, que no puedo evitar mirar con más amor que nunca a mi crema hidratante de Natura y rogarle en silencio, que aleje de mí todo indicio de que no he cuidado mi piel como debería.

La verdad es que envejecer me da miedo, pues sé bien que las capacidades que tengo ahora se irán agotando hasta convertirse en un lejano recuerdo que colmará de nostalgia las tardes y noches que me pasaré tejiendo algún tapete, esperando la visita de mis nietos.

Llegan mis 31 y tengo que aceptar que ya no estoy para mirar a chicos de 20, salvo que quiera ser llamada chibolera, rompecunas o algunos de esos curiosos apodos que se ganan aquellas mujeres que algunos llaman “cougars”. Así que ahora debo aceptar que a mi edad, debo mirar de 31 para arriba. Hace un par de años, ni pensarlo; pero ahora que esa es mi realidad, tengo que verle el lado atractivo al asunto y buscar el lado sexy de las canas.

Mi caja de Koleston es testigo que las canas son una amenaza inminente a mi rojiza cabellera (JA), y que por lo tanto, era algo difícil creer que algún día las canas me fueran a parecer interesantes e incluso atractivas. Debo aceptar que me equivoqué. Así que si tú mi estimada lectora, piensas que los chicos con canas ya están más para un asilo, lee esto y entérate que las canas, están de moda. Sigue leyendo «DE CANAS, EDAD Y OTROS DEMONIOS»

Bye, bye 2010… Hello, Mr. 2011

Para mí, cada cambio de año significa voltear la página, formatear la historia, iniciar un nuevo libro y escribir nuevas aventuras. Cada año nuevo para mí es señal de esperanza, la esperanza que me lleva a pensar que las cosas serán mucho mejor que los 365 días que se volvieron cenizas, al igual que los muñequitos incendiados a las 00:00 de primero de enero.

Este año 2011 lo recibí como se debía, tomando vino, relajada, bailando o mejor dicho saltando hasta las cuatro de la mañana, disfrutando de mí y de mi tiempo, compartiendo con nuevas amistades y celebrando que estoy viva, aún.

Quiero decirte 2010 que me diste mucho, aprendí bastante, pero que te lo agradezco pero NO, ya pasaste y no me voy a quedar estancada en ti.

Te agradezco los gratos momentos y porque me diste nuevos amig@s con quienes me divierto y la paso genial.

Te agradezco también porque me hiciste acercar a mis antiguas amigas, mis chicas toledanas de toda la vida, con quienes he pasado tanto y a pesar de todo, nos encontramos y nos queremos, a nuestra manera.

Gracias, 2010, porque permitiste que algunas personas me demostraran cuánto me aprecian, porque me regresaste a mi Anita (para que ya no estés celosa – Jajajaja).

Gracias también, porque me hiciste detectar a gente sin personalidad que aunque insisten en darse a notar y fingen inocencia adolescente, pero así no me pueden engañar.

Gracias por permitirme cerrar el ciclo de los 8 años en el colegio S. Aunque no de la manera más agradable, pero gracias por haberlo cerrado, igual.

Gracias, te doy porque me ayudaste a olvidar. Yo me entiendo.

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ME ESTRESA…

Siempre me han dicho que me estreso con facilidad y nunca lo he negado, pero he descubierto que existen cosas que son como fosforito para mi inflamable tensión.

Me estresa tener que hacer algo innecesario, solo porque ELLA quiere que lo haga.

Me estresa la voz de mi hermana Je porque es como un pito y solo j.. j… y j…

Me estresa tener que revisar cuadernos cuando sé que no han hecho la tarea.

Me estresa el grito de mi sobrina que no se calla aunque le supliques.

Me estresa hacer exámenes y mucho peor revisarlos.

Me estresa pensar en qué conversar contigo cuando no tengo nada que decirte.

Me estresa ir a algún lugar relativamente cultural y el miedo que me genera encontrarme con FAMCD (con sus tres nombres y dos apellidos).

Me estresa la gente que se hecho harto perfume para ir al gimnasio.

Me estresa las personas que solo hablan de dietas, cuánto han bajado y cuánto ejercicio hacen al día.

Me estresa las personas que no se dan cuenta que el desodorante las abandona y que deben cargar su Etiquet en la cartera.

Me estresa las personas que se esfuerzan por caer bien a todo el mundo y se hacen las ingenuas cuando deben ser tremendas…

Me estresa las personas que son monotemáticas o es política o es religión o economía o, o, o…

Me estresa las chicas que solo piensan en los enamorados, novios y matrimonio.

Me estresa las personas que se hacen las víctimas cuando no lo son.

Me estresa comprar ropa con mi mamá porque nunca nos ponemos de acuerdo.

Me estresa hablar de dinero, gastos y demás.

Me estresa que no me salga la clase de step y peor, que se burlen si eso pasa. Sigue leyendo «ME ESTRESA…»

MENTIROSOS PATOLÓGICOS (II)

Hoy me siento triste y cansada, tal vez porque solo he dormido cuatro horas por quedarme tomando whisky en Del Carajo hasta pasadas las tres, pero la verdad es que hoy estoy triste porque me encuentro en un conflicto existencial: conozco a una persona mentirosa que me cae bien y a quien por motivos de gustos afines, tengo que ver de manera frecuente; sin embargo, por no soportar a mentiros@s, cuando pienso en sus mentira, me da cólera y reniego, y no l@ soport@.  No sé qué hacer… Al menos hasta ahora.

A pesar de este conflicto, me he puesto a preguntar por qué existen personas que encuentran en la mentira la salida más fácil para sus problemas, y se les hace tan fácil mentir que ni siquiera se toman la molestia de pensar en crear una mentira con un poco de inteligencia. Es tan fácil descubrirl@s y tan estúpidamente ingenu@s son que se terminan poniendo en evidencia, así no solo quedan como mentiros@s sino que además IDIOTAS.

Recuerdo que cuando era niña, mentía y debo haberlo hecho hasta ya entrada en la juventud; no recuerdo exactamente cuál fue el hecho que me hizo intentar ser más sincera, pero sé que lo que haya ocurrido me hace intolerante a los mentiros@s, por eso una de las cosas que siempre pido, incluso a mis alumnos es que no me mientan. LO ODIO.

No soporto a l@s mentiros@as porque no son sinceros y quien no lo es, no puede ser un amigo leal. Cómo compartir parte de tu vida con alguien que miente de manera constante, si nunca sabrás cuándo es honest@. ¡Qué fea sensación de ansiedad! Sigue leyendo «MENTIROSOS PATOLÓGICOS (II)»

SIMPLEMENTE ENFERMEDAD

Un malestar general, dolor de cabeza y algo de fiebre invadieron mi cuerpo, desde la mañana de ayer. Asumo que algún virus extraño me invadió mientras me transportaba al trabajo, pues fue ahí donde empecé a sentirme alicaída. Y así estuve, adolorida, fastidiada y quejumbrosa hasta que un gentil farmacólogo de FASA me dio un par de pastillas que hicieron que me despertara ya mejor. Sin embargo, aún así, no he ido a trabajar hoy.

Como ya es mi costumbre, desde un tiempo a esta parte, veo telenovelas y en las dos que me distraen vi algo común, la presencia de la enfermedad que consume, agrieta y atormenta el alma; esa enfermedad que hace que nos convirtamos en personas que no queremos y nos hace actuar como anormales; esa enfermedad de la que se cuidan, o al menos lo intentan, solo aquellos que han sido destruidos por ella y que aprendieron a blindarse contra su influencia, maligna para algunos, celestial para otros. Me refiero al AMOR, pues como dijo Calamaro: Tu amor es mi enfermedad.

¿Por qué el amor a veces nos vuelve estúpidos? A veces se siente como estar afiebrado y somnoliento, como si todo pasara en cámara lenta y no supieras bien lo que dices o te dicen. Te vuelves ciego, sordo y a veces mudo, ves lo que quieres, oyes lo que te da la gana y no reaccionas como deberías. Dejas que te humillen, te griten y comparen, y no sabes por qué, pero confías en que algún día cambiará y que lo hará por ti. Eso, no existe. Te pareces a Mimi de Luna de hiel, película altamente recomendable que impactó a mi amiga Katié. Vela y sabrás a qué me refiero.

Magistral, Luna de hiel

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