A mis 30

Este año significa mucho para mí porque han pasado 30 años desde que abrí los ojos en este mundo por primera vez. Cada año ha pasado más rápido que el anterior, pero a pesar de eso cada uno de ellos no se han negado a dejarme enseñanzas que se confabulan en la persona que en este momento soy.

A mis treinta me he convencido de que la felicidad es transitoria y querer fingir que eso es mentira solo nos hace frustrarnos. Si la felicidad es efímera, hay que sacarle el jugo a esos pequeños momentos felices que se nos presentan.

He aprendido que la familia, imperfecta y conflictiva, es tuya y que es difícil que no se acerquen a darte la mano cuando te ven llorar.

He aprendido que el trabajo es gratificante, pero también sufrible, pero que si se hace por vocación, a pesar de todo es satisfactorio.

He aprendido entre tanta gente egoísta todavía existen personas que creen y aman a los demás, y que por lo tanto no pierden la oportunidad de ayudar.

Me he convencido de que hay mucha hipocresía en este mundo y que muy a mi pesar, esta no es solo cosa de adultos. También, aseguro que esta sociedad es un agente infeccioso y que día a día nos enferma. ¡Cuánto dinero deben tener los psiquiatras, psicólogos y psicoanalistas!

A mis treinta he hecho caminatas de más de treinta cuadras bien sea para matar el tiempo o por alguna huelga pro baja en el precio del combustible (gracias, señor chofer de combi). He corrido en dos maratones (bueno, caminado, pero igual cuenta) y he montado bicicleta por más de dos horas seguidas (máster de ciclyng). He escalado cataratas y me he resbalado de ellas, también, he conocido Macchu Picchu, pero no he subido al Huayna Picchu (será para la próxima). Me he embriagado tomando vino y mezclándolo con ron o chelas, motivo por el que la rubia ha salido de mi vida para siempre (eso creo). Sigue leyendo «A mis 30»

01 de mayo

Hoy 01 de mayo, día del trabajo me puse a pensar en cuán significativo era mi trabajo para mí y por qué sigo dedicándome a un sector que me desgasta tanto físicamente y a veces me deja un sabor amargo confundido con una gran sensación de frustración.

Ser profesora siempre fue uno de mis más grandes anhelos. Recuerdo claramente que jugaba a la escuelita con mis hermanas o con mi legión de juguetes, los cuales (según algunos alumnos que tuve) sirvieron de ensayo para mi modus operandi en cuanto a sacar alumnos del salón se refiere.

En una clase de Economía con mi recordado profesor PITOT (cuyo nombre no recuerdo) nos habló sobre el trabajo y sus características. La gratificación personal que implica el trabajar fue algo que comprendí cuando recibí mi primera cartita por el día del maestro, gratificación que siento ahora cuando mis ex alumnos me dicen gracias. Entonces comprendí y ahora sigo entendiendo la gran importancia que siempre ha tenido la labor del profesor, que más allá del mero transmisor de información, transforma el carácter, crea pensamientos… Forma a seres humanos.

Otra característica que mencionaba Pitot, que el trabajo también es sufrible, porque no siempre vas a sonreír y estar feliz por trabajar, el trabajo incluye esfuerzo constante y sacrificar mucho de ti para mejorar día a día. En la actualidad se hace tan difícil educar a adolescentes que a veces siento que no tengo fuerzas. Me causa mucho pesar ver cómo desperdician su vida en cosas vanas y cómo dan importancia a cosas que en verdad carecen de valor o importancia.

Este año me ha tocado trabajar con adolescentes que se caracteriza por su gran rebeldía. Su apatía, ruido y gran capacidad de irreflexión me hace sentir agobiada. Nunca había tenido un grupo así y muchos que me conocen no pueden creer que tenga alumnos que se comporten “así” conmigo.

Busco los motivos y me pregunto si seré yo la razón de esta situación, pero la tutora me asegura que no, que ellos son así. A veces pienso en tirar la toalla y hoy me había sentado frente a la computadora con el firme propósito de enviar un mail y señalar todos los motivos de saludo por los que no puedo dictar en ese salón, en ese horario; pero hoy 01 de mayo, día del trabajo, he decidido que no lo haré. Tengo que pensar y pensar en cómo mejorar la situación, buscaré alguna estrategia, miraré más allá de lo evidente y espero lograr encontrar una solución. Al fin y al cabo si consigo los cambios que anhelo, se convertirá esta situación en un gran logro y estoy segura de que esto me hará sentir muy feliz.

Durante el desarrollo de nuestras actividades cotidianas, ¿cuántas veces no hemos querido tirar la toalla o hemos sentido esta sensación de ahogo y hemos pensado que tal vez erramos el camino? Es verdad que todo trabajo implica un sacrificio, pero este sacrificio se verá recompensado a corto o largo plazo, la idea es buscar el lado positivo, mirar al frente y seguir el camino.

¡Feliz día el trabajo para todos aquellos que a pesar de las mareas altas, cambios bruscos o desaliento siguen trabajando con esperanza en que mañana todo será mejor!

escolares

Experiencia religiosa: Malos hermanos.

Una de los principales motivos por los que no emigro del país, es por todas las historias de indiferencia absoluta que abundan en países extranjeros. Todo aquel que haya pisado suelo peruano destaca la calidez de su gente, la amabilidad y amistad que se destacan sobre los aspectos negativos que abundan en nuestro país.

La frialdad e indiferencia hacia el sufrimiento ajeno que se destaca o me han hecho destacar en países, tan añorados por algunos, como Estados Unidos, Canadá o España, me hacen convencerme día a día de que lo mío está en mi tierra, en mi Perú.

Personalmente considero que la indiferencia es la peor reacción que puede tener uno hacia el prójimo. Si me eres indiferente, para mí NO EXISTES ni NUNCA LO HICISTE. Si te odio es porque pienso en ti, porque tocaste mi vida, pero si no me interesas es porque te borraste y lo que te ocurra, simplemente… NO ME INTERESA.

Este no es un post resentido o “ardido”, no existe un individuo que me haya hecho llorar o sufrir. Este post es la expresión de lo que pienso sobre la hipocresía que reina en algunas agrupaciones que se dicen “religiosas”.

Hace muchos años, mi interés por encontrar a Dios fue tan grande que empecé una búsqueda de la Iglesia para mí. Visité por casualidad a los Evangélicos, Mormones, Testigos de Jehová, entre otros, y por consenso familiar dedicamos gran parte de nuestro tiempo a una de estas (no voy a mencionar a cual). Creí que había encontrado mi lazo con Dios y creí que sería feliz así. ¡Qué error tan grande!

Me tomaron varios años darme cuenta de que los miembros de una iglesia, por más santos que se crean, siguen siendo seres humanos, imperfectos seres humanos. En esta iglesia, me humillaron, me insultaron, me ofendieron y pisotearon mi autoestima hasta lo más bajo. Yo era una niña y adolescente que buscaba afecto y encontré rechazo, creo que este fue uno de los motivos por los que me volví tan reservada y veo una reacción similar en mis hermanas. ¿Por qué Dios me hacía esto? Me preguntaba constantemente. Lo que no comprendía era que los que me hacían eso eran otros niños y otros adolescentes igual a mí y que ellos no representaban a Dios.

Esa sombra de maldad llegó hasta mi madre y la hirieron, y es precisamente ese el motivo por el que no quiero volver y hasta el día de hoy, no lo haré.

Entre tanto miembro cruel y egoísta, existen también miembros amables, benevolentes y gentiles. Miembros que te reciben con una sonrisa y otros que irradian verdadera ingenuidad. Entre estos voy a menciona a uno es espacial. Su nombre es Jerson Huanca y pertenece al barrio de Bellavista. Jerson Huanca siempre se sintió orgulloso de ser miembro de la iglesia, siempre ayudaba cuando se lo pedían y colaboraba en todo lo que podía. Al menos ese es el recuerdo que tengo de él y la imagen a la que mi mamá se aferra ahora, porque Jerson Huanca tiene CÁNCER, Leusemia si no me equivoco y está muriendo en una cama del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas de Lima, su vida se está consumiendo poco a poco y la ayuda que necesita y que tanto ha solicitado su pobre y destrozada madre, SE LE HA NEGADO.

Uno de los principales lemas de esta iglesia es “ayudarse los unos a los otros”, es más uno de sus himnos dice “Como os he amado, amad a otros. Un nuevo mandamiento, amad a otros…” ¡Qué ironía!

Esta iglesia gastó millones de dólares en la construcción de un instituto para los jóvenes miembros de esta organización. A su vez, tienen un presupuesto asignado para colaborar con los estudios de los miembros que no pueden pagarse una carrera, presupuesto del que muchos se aprovechan, organizan también actividades, almuerzos, paseos, entre otros. ¿Es acaso todo esto más importante que la vida de una persona? ¿Dónde está el amor al prójimo que tanto pregonan? ¿O es que acaso solo existe amor para el prójimo que se lleva bien con quienes dirigen esta organización?

Se le ha dado la espalda a una familia humilde, a una familia que ha tenido que pedir préstamos, empeñar y vender cosas, hacer actividades, pero sobre todo que ha tenido que soportar la indiferencia de quienes se llaman “sus hermanos”.

El dinero lo tienen, egoísmo también… ¿Corrupción? Es que el dinero lo corrompe todo y este todo a veces incluye a Dios.

 

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=9a2zTD5LHAY&hl=en&w=425&h=355]

A veces no es otra cosa más que un bonito, pero inútil, mensaje.

Aunque un poco tarde, vale la pena hacerlo: Balance 2009.

Hoy me he dado cuenta de que hace exactamente 30 días que no escribo nada. No escribí por Navidad ni por el Año Nuevo, y no fue porque no quisiera, fue cuestión de tiempo y no voy mentir, de inspiración.

Hubo días en los que me senté frente a la computadora con la firme decisión de escribir, pero no sabía qué, lo mismo me pasó hoy y entre tanta tribulación y confusión decidí empezar este 2010 agradeciendo el excelente 2009 que me tocó vivir.

El 2009 fue un buen año, más que bueno, fue excelente. Pasaron cosas grandiosas que agradeceré en el alma, pero pasaron otras que prefiero olvidar, sin embargo me quedo con lo mejor y espero que este 2010, año en el que cumplo 30 (OMG) sea igual o mejor… Que sea maravilloso.

Empecé el 2009 comiendo mis 12 uvas y siempre asegurando que sería mejor que el 2008, año en el que dejé ir a mi primera promoción y conocí parte de la Selva del Perú, año en el que aprendí cosas nuevas y en el que dejé otras, como el inglés. Esas doce uvas fueron el inicio de mi 2009.

En el mes de febrero viajé a Tingo María para que mi madre conociera la Selva que tanto le encanta. Fue un viaje tan divertido y me gustó tanto la aventura que me regaló este maravilloso lugar que decididamente volveré. Se supone que en julio de este año.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=F4nBwta4ARg&w=425&h=355]

Catarata las ninfas

En febrero también se me presentaron varias oportunidades laborales, pero opté por una que me dejó mucho, mucho bueno y mucho malo. En marzo empezó el colegio y con ello una serie de eventos que desencadenaron mi risa y mi estrés.

En marzo regresé, luego de dos años, al gimnasio porque este año no permitiría que el estrés acabara conmigo. Sin embargo el gimnasio generó un problema de frustración con el maravilloso step, objeto que estoy aprendiendo a dominar poco a poco.

En mayo cumplí 29 años y me decidí a viajar a Cusco antes de cumplir 30. Ni imaginaba que esa visita se adelantaría tanto. Este mes también recuperé a una amiga con la que este año hemos compartido mucho. Ella sabe que se le quiere y harto.

DSC02916

Entre junio y julio tuve vacaciones por una gripe, la AH1N1. Todos los colegios paralizaron y se arruinó mi viaje de promoción. En estos días busqué a mis compañeras de colegio y ubiqué a varias. Finalmente tuvimos el ansiado reencuentro. Espero que no nos perdamos más.

escanear0003

Fue en estos días, también, que empecé a crear y producto eso nació Aula de lenguaje. Proyecto que me llena de orgullo. Por insistencia de mi amiga Dally lo presenté a un concurso y resultó que gané.

Algo malo que sucedió entre estos días fue la reaparición de FAMCD (con sus tres nombres y dos apellidos). Con amenazas más y amenazas menos, sobreviví a esto.

En setiembre se lleva a cabo la premiación del concurso Maestro digital y resulto ganadora en dos categorías. El dinero me sirvió para hacer todos los pagos para mi licenciatura, además de mis 15 minutos de fama, con artículos en diarios y en Canal N… ¡Qué roche!

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=YoOTYyGx1Co&w=425&h=355]

Octubre llegó místico y grandioso, aquí me llevaron de viaje a Cusco. ¡Qué hermoso lugar! Qué feliz me sentí de ser peruana… Me enamoré de Cusco y prometí volver, pero vía los Caminos del Inca.

DSC02361

Noviembre se volvió lúgubre, con una serie de hechos que me llevaron a ver que es cierto que el celo profesional existe, pero que este combinado con el afán de hacerte difícil la existencia, te puede lastimar. Me culparon de un video que nunca publiqué, lanzaron mis cosas a la basura, me ponían trabas para usar el auditorio, me culparon de no cerrar este como era debido, etc. Si a eso se agrega los arranques berrinchosos de la que fuera una de mis mejores alumnas y la pésima actitud del ente disociador, todo hizo que noviembre se convirtiera en un verdadero infierno y que las ganas de terminar el año aumentaran a mil. Gracias a la Municipalidad de Los Olivos vi un rayito de luz, ya que dieron un premio a mi trabajo en una ceremonia a la que no asistí porque en el amable colegio donde trabajaba, nunca me avisaron.

Llegó diciembre y las ganas de ser libre me invadían. Vi partir a dos promociones, cosa que me dio mucha tristeza, porque se me iban alumnos a los que quiero con el alma… Y de eso hablaré en otro post.

DSC03531

DSC03516

En diciembre también me di cuenta de que la gente muestra y ve solo lo que quiere o conviene. Y de que una persona puede ser maravillosa conmigo, pero esa no es una regla universal. Me convenzo de cosas que no debo, será porque a veces preferimos engañarnos para sentirnos felices. Me di cuenta también de que no estoy libre de los celos, cosa de la que hablaré en otro post.

Los últimos segundos del año volví a comer mis 12 uvas, con la tímida convicción de que este será un año mejor. Necesito creérmelo y convencerme de ello. ¡Ojalá que pueda!

¡Cómo ataca mi salud, Essadlud!

El próximo año cumplo 30, exactamente un 31 de mayo. Llegar a cumplir 30 es algo que hace unos cuantos años se veía tan lejano. Parece que hubiera sido ayer que celebré en mi casa la llegada del 2000, el enigmático 2000, que todo el mundo señalaba como el fin de los tiempos y que para mí significó mucho, fue el año en que empecé a trabajar (por primera vez en mi vida), ese año empecé a incursionar en la Educación, mi mejor amiga a Canadá y me enamoré por primera vez. Cumplir 20 fue lo máximo.

Ahora, tan cerca de cumplir treinta, siento que el cuerpo me pasa factura por una ligera serie de desarreglos que hice durante mi adolescencia, tantas cosas heladas, alcohol, cigarros y acciones dañinas con mi sistema digestivo hacen que ahora mis visitas al seguro sean muy constantes.

El fin de semana pasado, el sábado para ser exacta estaba medio constipada y con ardor en la garganta, sin embargo ese día era el baby shower de mi Kathyta precisa y no podía dejar de ir, así que medio afiebrada fui a la celebración y tomé muchas cosas heladas. Lo sé, soy una irresponsable adulta. Como consecuencia el domingo estuve un poco peor, para rematar el lunes (día en el que no fui a trabajar) con los bronquios completamente cerrados. Como se podrá preveer, tuve que ir corriendo al seguro.

Entrada a Emergencia... ¡Horror!
Entrada a emergencia... ¡Horror!

Me pasé TODO el día, luchando por una nebulización que sea veía muy muy lejana.  Odio ir al seguro porque su sistema es una completa ridiculez, para que sea más claro, explico. Cada vez que necesito una nebulización, tengo que pasar por el triaje de Emergencia (área que generalmente está descongestionad), luego de que un doctor (o disque doctor) me oiga los pulmones y vea que en efecto tengo los bronquios congestionados, me envía una orden de nebulización. El problema con emergencia es el siguiente, que muchos asegurados que son ignorados en admisión y necesitan atención inmediata, van a Emergencia, porque ahí la atención es en el acto. Claro que solo brindan paliativos para determinados síntomas.

En vista de esto, ESSALUD ha puesto en marcha una “creativa solución”. Han creado un área, cuyo nombre no recuerdo, que es para la atención inmediata; pero antes, debes pasar por triaje también. Es decir que los doctores que atendían triaje (todas las veces que he ido eran tres o cuatro) ahora han sido divididos en estas dos áreas. Consecuencia, el día lunes que fui al seguro había una cola interminable.

La cola de las mil horas...
La cola de las mil horas...

Una hora de cola más tarde, solo habían pasado cuatro personas. Y yo, seguía necesitando una nebulización, una simple nebulización. Obviamente me quejé. Fui a la Defensoría del Asegurado, buscando que alguien coherente y racional, me explique por qué hacer una cola de cuatro horas aproximadamente (simple regla de tres) para que el doctor me vea y me diga, nebulización, si yo sé que es eso. Solo es escribir en un papel cuántas necesito, porque el medicamento es el mismo de toda la vida. Es más, estoy segura de que me van a mandar tres. Siempre mandan tres.

Como estaba fiebrada, cansada, sin capacidad completa para poder respirar y con mis ojos inundados de lágrimas, me atendieron, y así logré salir del seguro a la 1 de la tarde, desde las 7 de la mañana. Aunque no lo crean, todo un logro.

¿Por qué el Estado juega de esa manera con la salud de los peruanos? Ahora pensando y renegando por el trato de ese día me pongo a pensar en eso. ¿Es que la gente que trabaja en el Estado es tan estúpida? Sé que una nebulización NO ES UNA EMERGENCIA (salvo excepciones), cosa que me repetían a cada instante. Soy una profesional inteligente, sé que no es una emergencia, pero porque …ERDA, si no es emergencia tengo que ir a emergencia para que me deriven a inyectables. Vivo en el Callao, hay mucha gente con requerimientos de nebulizaciones. ¿Es tan difícil crear un área de nebulizaciones? Si no quieren perder en el tiempo en Emergencia ¿por qué me envían ahí? Es ilógico.

Ayer, por culpa de que una atolondrada chica de mantenimiento del gimnasio Gold’s Gym de San Miguel, a la que pedí que apagara el aire acondicionado que estaba de mi lado porque todo el aire me daba en la cara y el cuello, se olvidara de hacerlos, terminé mi clase con Ivon, con los bronquios congestionados. Cruzó por mi mente, la loca idea de ir al seguro, pero nik… Al seguro no vuelvo a ir es fiestas. Usaré mi ventolín y cruzaré los dedos para que mis bronquios no me vuelvan a joder hasta el próximo invierno.

Al igual que Dante (Alighieri), creo que he llegado a la mitad del camino de mi vida y mi imperfecto cuerpo necesita una aceitada URGENTE. Máquina de michi, si tuviera factura, exigiría la garantía.

DSC00308
¡Finalmente, nebulizándome!