DEPRESIÓN… (¿hormonal?)

Cuando Aydee se acercaba a los 50, pasó por cambios tan radicales en su conducta que llegó a asustar a las personas que la querían y se interesaban en ella. De pronto, una terrible melancolía se apoderó de ella y la pena era tan grande que terminaba llorando en los lugares menos imaginados. Las lágrimas la invadían sin aviso y el ahogo propio de aquel llanto que te nace del fondo del alma, no la dejaba respirar.

Sus hijas la veían y no se explicaban el motivo, es más, ella tampoco lo sabía y no tenía manera de controlarlo. Y así se pasó casi un año, llorando por los rincones, sufriendo en silencio y fue tanto que su cuerpo llegó a consumirse. Era como si la tristeza le hubiera absorbido las energías, las ganas de vivir.

Le tomó casi un año recuperarse y los que la queremos estuvimos a su lado en esos momentos y a nuestra manera buscamos animarla poco a poco, porque eso hace una hija con su madre, porque la quiero, porque me importa, porque para mí, su dolor era y aún es mío, porque Aydee es mi mamá, mi Pi. Sigue leyendo «DEPRESIÓN… (¿hormonal?)»

Y MI VOTO ES PARA…

Una de las cosas que más me gusta de estar en el gimnasio, y por las cuales agradezco, por cierto, es la oportunidad de conocer personas interesante, que poquito a poquito se han ido ganando mi afecto, amistad y/o respeto.

Algún día, escribiré sobre ellos y hasta quizás haga una saga de eso, pero hoy a 48 horas de que oficialmente se inicien las elecciones, quiero iniciar mi post electoral, hablando de Nandito de las Casas (LFEC). Nandito es una persona a la que admiro porque ha logrado todo lo que se propone a punta de esfuerzo y sacrificio; y a pesar de trabajar diligentemente, se da tiempo para compartir con sus amigos y su familia; es más, Nandito, siempre habla de ellos. Eso habla bien de él y lo respeto porque el amor para la familia es lo principal para mí, pero Nandito tiene un afecto con el que no concuerdo en absoluto. Nandito cree y confía en Keiko Fujimori. Qué se le va a hacer, nadie es perfecto.

Hoy en un afán por hacer que Nandito cambie de opinión le escribí un mail donde le exponía alguna de mis ideas políticas con respecto a las elecciones que se vienen. Opiniones con las que mi estimado V, estuvo de acuerdo, por cierto. A continuación el mail que le envié y que es ideal para este post electoral.

Mi estimado Nandito, he ido a provincias y sé bien que no se le puede quitar el mérito a Fujimori de haber acabado con el terrorismo; es más estoy convencida de que si se hubiera retirado al terminar su primer gobierno, actualmente sería recordado como uno de los mejores Presidentes del Perú; a pesar de que generó un profundo dolor en muchas familias peruanas que por extensión hundió en tristeza al país entero.

Cuando estuve por Tingo María, por ejemplo, es normal que los pobladores le reconozcan el mérito, pero, según me dijo el guía, el miedo se usó para otros fines políticos, además de la expropiación de tierras y bienes. Era sencillo, si tenías un enemigo y lo señalabas como terrorista, lo desaparecían. Esa situación NO SE PUEDE REPETIR, es como volver a la época Medieval, a las cacerías de brujas. A esto hay que agregar que era conocido por todos que el gobierno tenía un pacto con narcotraficantes y era de ahí justamente de donde llegó todo el dinero con el que se revistieron los gobiernos sucesivos del papá de tu candidata.
Con respecto al 10 de abril, puedo asegurarte que no votaría por Keiko porque no es una persona capaz, su curul le quedó grande, imagínate la banda presidencial. A ella la mueve el sentimiento de buena hija para con el padre (porque mientras torturaban a su madre, no dijo nada) y bajo esas condiciones no se puede dirigir un país.

No votaré por Humala, por lo mismo. Buenas intenciones, pero falta de capacidad; sin contar todos los favores que debe deber y que se las van a cobrar en algún momento.
No voto por Toledo, porque ya gobernó y si bien lo hizo medianamente bien, podría ocurrir lo mismo que con Fujimori, pues el ansia de poder todo lo corrompe. Imagina ahora que el Perú está bien, cuánto dinero hay de por medio.

Castañeda ha sido un buen alcalde, pero tiene una mirada que no me brinda confianza y ese afán por no dar respuestas y quedarse callado (por algo le dicen mudo), es un rayito de lo que podría ser una autocracia devastadora.

Me parece que PPK es la mejor opción porque tiene el conocimiento necesario para hacer las cosas bien, además que a la gente que está con él, no le conviene que el Perú tenga una mala imagen ni que mucho menos su economía decaiga. Si quieren más, el Perú tiene que mejorar. Parece egoísta, pero es el modelo actual y lamentablemente cinco años son insuficientes para cambiar la mentalidad de una generación.

En la actualidad, lo que debe preocuparnos es que el Perú siga como está y si se puede que mejore, pero lo que es obvio es que nuestro país no debe volver al nivel de corrupción que hubo antes, corrupción que Fujimori y cía. representaron de manera descarada.
Finalmente, si tu candidata pasa a segunda vuelta, espero que Dios la ilumine para hacer el bien y llevarnos por el camino del equilibrio. Aunque claro, es mi deseo sincero que algo pase y que sea PPK el que llegue a la segunda vuelta. Se merece esta oportunidad.

* El contenido de este mail ha sido modificado y corregido para el mejor entendimiento de los lectores*

Esta es MI elección, la que considero mejor y sé que lo es.

PERTURBADA

Según la RAE una obsesión es la perturbación anímica que genera una idea fija, por lo que una persona obsesionada está perturbada, por lo tanto podemos extender perturbada como sinónimo de obsesionada/obsesiva.

Es obvio que a estas alturas, aquellas personas que me conocen o que se han tomado el tiempo para leer algunas de las incoherencias que a veces escribo, deben haberse dado cuenta que algo traigo entre manos, a causa de la forzada similitud semántica que he hecho entre los términos anteriores. Y eso obviamente lo hago cuando es post tiene un nombre y un apellido, que por motivos “éticos” (nótese mi doble moral) no voy a mencionar.

Hace mucho tiempo conocí a una persona a la que consideré perturbada y que me contagió parte de su insania, pues desde que lo conocí me considero una persona emocionalmente dependiente. Sí, yo, a la que ven fuerte, indómita, arrogante y déspota, soy dependiente emocionalmente, lo acepto y trabajo en ello para ya no serlo. Esta experiencia ha hecho que comprenda y me apene las locuras que una persona es capaz de cometer por un afecto excesivamente enajenante.

Te obsesionas con aquello que tuviste y ya no te pertenece o quizás creíste tener, pero nunca fue así. Ese sentimiento de ausencia, vacío te sumerge en la peor de las depresiones pensando en qué estará haciendo y con quién. Pensando en los recuerdos vividos y en todo lo que compartieron, el dolor te invade y lloras hiel. Crees que nada tiene sentido y solo quieres dormir para no despertar. Ese dolor, lo he conocido y me ha quemado, pero cuando tocas fondo, aprendes a levantarte y si no te has dañado en exceso seguirás adelante volviéndote más fuerte, rozando lo arrogante y hasta lo déspota. Sigue leyendo «PERTURBADA»